Cuando la emoción sube, la razón baja. Tres sesgos clave y tres microhábitos para decidir con cabeza en momentos calientes.
Cerebro dividido: mitad emoción, mitad lógica, equilibrándose.
No somos robots: sentimos primero, pensamos después. La clave no es apagar la emoción, sino dirigirla.
Tres sesgos que distorsionan tu juicio y tres microhábitos para decidir con claridad en caliente. Plantilla rápida incluída.
Tres sesgos que te juegan en contra
- Confirmación: solo ves datos que te dan la razón.
→ Antídoto: pregunta “¿Qué evidencia contraria estoy ignorando?” - Disponibilidad: lo reciente o llamativo parece más frecuente.
→ Antídoto: busca tasas/base rates antes de opinar. - Atribución: si yo fallo es el contexto; si otro falla, “es así”.
→ Antídoto: describe hechos sin etiqueta de carácter.
Tres microhábitos para el día a día
- Pausa de 90 segundos: respira, escribe 1 línea: “¿Qué quiero lograr exactamente?”
- Regla 2 preguntas: ¿Qué sé? ¿Qué supongo? (marca suposiciones en otro color).
- Ensayo contrario de 2 min: escribe el argumento contrario como si tuvieras que defenderlo.
Guía rápida (usar en conflictos):
- Hechos observables.
- Impacto objetivo.
- Necesidad/criterio.
- Alternativas.
- Decisión mínima viable.
Aprende. Rompe. Trasciende: sentir es humano; diseñar decisiones es liderazgo.
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